Transición energética: acción individual y beneficio global por la salud del planeta

La pandemia de la COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de algunos cambios locales para conseguir beneficios globales ligados, sobre todo, al cuidado del medio ambiente y del planeta.

En este contexto, a lo largo del 2020, las emisiones globales de dióxido de carbono han disminuido en torno a un 8%, la mayor caída de la historia, gracias, entre otros factores, a la disminución en la red de transportes privados (vehículos particulares, aviones…) y, por supuesto, al parón internacional causado por el confinamiento. Sin embargo, para cumplir los objetivos plasmados en el Acuerdo de París es necesario mantener esa reducción cada año hasta 2030.

El reto es enorme y todos tenemos un papel relevante en la transición energética tan necesaria para el porvenir del planeta y el futuro de las nuevas generaciones. Y, dentro de este propósito tan gigante, ¿qué podemos hacer cada uno de nosotros como individuos?

Como en todo lo relacionado con energía, cada pequeña acción cuenta.

Como se ha mencionado, el menor uso de transportes ha tenido mucho que ver en la reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera. Se trata de una lección de la que debemos apropiarnos, apostando por el transporte público y una movilidad más sostenible, de la mano de vehículos eléctricos para los que compañías energéticas como Aldro proporcionan tanto la infraestructura como la tarifa más adecuada para el ahorro.

Otra de las acciones que podemos poner en marcha en el plano doméstico, es el consumo de energía procedente de fuentes 100% renovables. Es el caso de Aldro, que suministra a sus clientes de hogar energía procedente de fuentes limpias sin coste adicional. De esta forma, la electricidad de tu hogar será 100% limpia, evitando la contaminación de la atmósfera, contribuyendo a esa transición energética, sin ningún tipo de trámite o complicación y sin que tu bolsillo lo note.

Un uso responsable de la energía puede ser otra de las acciones individuales con gran impacto global. Tan importante es la calidad de la energía que consumimos como la cantidad. Evitar el derroche de energía en forma de bombillas, electrodomésticos, incluso hábitos, poco eficientes será beneficioso para el planeta y también para nuestro bolsillo. Por eso, los expertos de Aldro recomiendan revisar cuidadosamente nuestras costumbres para hacerlas más respetuosas con el medio ambiente.

La tecnología ha sido otra de las grandes protagonistas durante la pandemia, cuando se reivindicó como imprescindible para el modelo de vida del futuro. Será también clave en la transición energética aplicando sus grandes ventajas a la eficiencia energética de hogares, empresas o instituciones.

Con todo, en Aldro ponemos a disposición de clientes y consumidores herramientas para sumarse a las ventajas de una transición energética necesaria para el planeta y el futuro de las generaciones venideras.

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